"El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio"
Comprendí que no todo era blanco o negro, que era del color que tú quisieras que fuera, también entendí que las personas no se quedan para siempre, algunas se quedan el tiempo previsto, otras en cambio solo el tiempo que tú quieras que se queden.
Me plantaron delante lo que era el dolor, las consecuencias y ventajas que conlleva el amor y el desamor. Me hicieron entender que las personas no son lo que realmente aparentan ser...Que guardamos todo lo que nos consume por dentro, para que nadie sepa nuestro punto débil, callamos todo lo que tenemos que decir por miedo a lo que nos digan.
Somos latidos constantes que si se paran, dejamos de vivir. Tenemos miles de caminos hechos para seguir adelante y en cambio nosotros queremos crear nuevos, simplemente por gusto. Cometemos errores una y otra vez, algunos aprenden de ellos, otros en cambio pretenden seguir cometiéndolos hasta estamparse contra algo y que ese algo los frene.
Eso si, somos los peores enemigos que puede haber en el combate del amor, podemos llegar a amar tanto a una persona que por ella demos la vida. También podemos llegar a jugar tanto con los sentimientos de alguien, que luego somos nosotros los que acabamos perdiendo.
Otros se basan en querer a dos personas, no saben qué es lo que de verdad les conviene, o qué es lo que de verdad quieren, por el simple hecho de que cada una aporta cosas diferentes. Pero, aun no hay algo que nos prohíba querer doble.
El resto que no pertenece al amor bonito, doloroso o doble, esperan a que la vida de tantas vueltas hasta llegar a encontrar a esa persona que te demuestre que por más que planees tu vida con esa persona, el sofá que pondrás en tu casa, el matrimonio, cuantos hijos tendrás, la vida tiene otros planes para ti y puede que sean mucho mejor que todos esos.
Lia

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